A Doble Espacio

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A DOBLE ESPACIO CORR

Esperar que Andrés Manuel López Obrador pierda votos luego de los debates, es esperar demasiado. 

Sus seguidores le justifican todo y razón no les falta, pues las fallas sucesivas, durante 18 años, cometidas por el PRI y el PAN desde el poder, no dejan duda alguna de que no hay confiabilidad para dejar en esas manos la Presidencia de la República. 

Caso distinto es el de los gobiernos estatales, donde la gente conoce más de cerca de los candidatos y les dará su confianza independientemente del partido que los cobije.

Así sucederá también con los presidentes municipales. Pero remitiéndonos a las elecciones presidenciales, la suerte ya está echada y ahora López Obrador va por el Congreso, pues considera que la Presidencia ya está en la bolsa. 

Y por si esto no fuera suficiente, el presidente Enrique Peña Nieto acaba de admitir públicamente que falló en política de seguridad para los mexicanos. Esa declaración podría recibir el premio “No me defiendas, compadre”, otorgado por José Antonio Meade al presidente.

Todo puede esperarse, pero si se respeta la vía democrática justa, el pueblo ya eligió a su presidente. Y sus iniciales son AMLO.