¿Por qué considero flaca a la Cuarta Transformación?

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JULIO SERRANO


E N F O Q U E

Por Julio Serrano Castillejos


Presidentes van y presidentes vienen y como siguen con el formato de gobernar de antes las cosas no cambian. Así por ejemplo cuando Vicente Fox sacó al PRI del Palacio Nacional y de Los Pinos la ciudadanía pensó ahora si todo será distinto, pero el grandote de Guanajuato adoptó las formulas del PRI y naturalmente todo siguió igual y lo mismo le sucedió al otro panista de nombre Felipe Calderón. 


Vuelve el partido de los colores de la bandera nacional al poder con Enrique Peña Nieto y por supuesto el formato se recrudece con Cámaras a modo y un presidente sentado en sus laureles dedicado a modificar, según él, la organización de la nación con las llamadas muy pomposamente Reformas Estructurales que nada reformaron y mucho menos lograron la reestructuración de algo. 


Llega al poder Andrés Manuel López Obrador con un partido de nombre muy prometedor, pues decir con fuerza Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) suena muy bonito, pero adopta para gobernar el formato cansino, sobado, quemado y a todas luces fracasado de sus antecesores, con Cámaras a su modo y nos ofrece con el muy sabroso remoquete de la Cuarta Transformación un paraíso terrenal que de ninguna manera lo estamos viendo, pues dijo iba a ser una especie de simbiosis de Benito Juárez, Francisco I. Madero y Lázaro Cárdenas y creo sin por ello ofender al actual primer mandatario, con su "me canso ganso" y sus mañaneras le falta mucho para llegar a semejantes tamaños colosales. 


¿Porque nos habla don Andrés Manuel con fuerza de una Cuarta Transformación? La primera fue el movimiento encabezado por los héroes de la Independencia, con celebridades como el cura Miguel Hidalgo y Costilla y el también sacerdote José María Morelos y Pavón, la corregidora doña Josefa Ortiz de Domínguez, Hermenegildo Galeana, Allende, Matamoros, Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero, los Bravo, etc.; la segunda transformación fue la de la Reforma con Benito Juárez a la cabeza y pensadores como Guillermo Prieto, Melchor Ocampo, Santos Degollado, Manuel Doblado, un grupo de liberales que le dieron al país las leyes que le quitaron a la Iglesia su poder omnímodo pues todo lo controlaba, y así, el estado mexicano pasó a manejar al gobierno y a la riqueza nacional. 


La tercera transformación fue la Revolución mexicana, iniciada con los hermanos Serdán en Puebla y el movimiento de Francisco I Madero de carácter democrático, y las luchas de Francisco Villa y Zapata para cumplir el ideario de Belisario Domínguez al quitar al usurpador Victoriano Huerta del poder y luego cumplir con planes como el de Ayala para dotar de tierras a los campesinos y llegar un día 5 de febrero de 1917 en la ciudad de Querétaro a formular la Carta Magna, con cumbres jurídicas como el artículo 123 en el ramo laboral y el 27 en el ramo agrario y otros de gran importancia social y de justicia, incluidas las garantías individuales, esencialmente la de la libre expresión, la de libre tránsito y otras que garantizan la paz y seguridad de las personas. Díganme, por favor, ¿que nos ha dado la mal llamada Cuarta Transformación si la comparamos ante los grandes beneficios de las tres transformaciones anteriores..? es como querer comparar los centenarios de oro con los tepalcates de una piñata... 


Hay que ser congruentes y no irnos con la finta de una idea que en nada se compara a las tres transformaciones de la nación mexicana. Le quedan cinco años al presidente actual y para arribar a una auténtica Cuarta Transformación, debe tomar las cosas y las causas de México muy en serio. Las tres transformaciones históricas de México no fueron de un solo hombre, la Independencia, la Reforma y la Revolución, así escritas con mayúscula inicial, fueron movimientos de todo un pueblo y además encabezados por varios hombres con pensamiento genial y la prueba es que el país está lleno de plazas, calles y avenidas con los nombres de ellos. 


Y digo por hombres, utilizando ese término en calidad de genérico, pues ahí están Leona Vicario, Josefa Ortíz de Domínguez y otras valiosas mujeres, luchadoras sociales como la que imprimió el bravo y valiente discurso de don Belisario Domínguez para denunciar el artero crimen de Victoriano Huerta cometido en las personas de don Francisco I Madero y de José María Pino Suárez, presidente y vice presidente de nuestro amado país, respectivamente, de nombre María Hernández Zarco, única persona que tuvo la valentía de llevar a las letras de imprenta las valerosas palabras del héroe de la palabra libre, nuestro citado paisano nacido en Comitán. 


¿Quiero preguntarles a los lectores, entre los integrantes del Gabinete de nuestro actual presidente de México, hay acaso personalidades de los tamaños de quienes integraron los valiosos grupos de la Independencia, de la Reforma y de la Revolución mexicana? Andrés Manuel López Obrador por sí solo no pude hacer de su gobierno una Cuarta Transformación, me dice la lógica más natural a los sentidos si es que todavía la Lógica es la ciencia que enseña a raciocinar con exactitud y cuyos principios fueron formulados por Aristóteles con singular maestría y fuesen motivo de mis estudios en la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM en donde tuve y gocé las enseñanzas del egregio maestro José Romano Muñoz. ¿Lopez Obrador, solo...sin ayuda de nadie se va a echar el tiro de toda una transformación política, económica y social de México?


Notas

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