Protección cultural I

|

E N   B R E V E 

Por James R. Portoraro


La protección cultural es un arma de doble filo, pero se convierte en una amenaza cuándo no le da paso al talento. Si algo necesita estar protegido continuamente es porqué es débil, de poca calidad y, hasta un cierto punto, irrelevante.


España a finales del siglo XIX todavía andaba chapoteando en el pantano de las glorias antiguas y los recuerdos del imperio que perdió en poco tiempo. Está el arte español de la época plagado de cuadros sobre Juana la Loca, los Reyes Católicos, el descubrimiento de América, la Reconquista y demás. Siendo Santiago Apóstol el protector del reino, el llamado a las armas siempre ha sido ¡Santiago y cierra España!. A Joaquín Costa se le ocurrió la frase Echémosle siete llaves al sepulcro del Cid como lema del grupo regeneracionista que tenía vistas a una España nueva.


Yo uno las dos. Dejando de lado las glorias españolas culturales del pasado, apareció Picasso, Salvador Dalí, García Lorca, Luis Buñuel y tantos otros de la España del siglo XX que revolucionaron las artes. 


Si seguimos con tanta protección cultural, se agudizará más el problema de tener que ver a mexicanos de talento irse al extranjero a ser reconocidos. Léase Alfonso Cuarón. Léase Rolando Vilazón. Léase Isaac Hernández.


Notas

MANDA ALTA AL 9612552882 Y RECIBE LAS NOTICIAS MÁS RELEVANTES

Población
Desvalijado
Adelantados
Sexo musical
Erotismo
Faldas
Saña irresponsable
Siri, te pasas...
No pierdas tu espíritu de niño