Señales

|

EN BREVE

Por James R. Portoraro


Yo doy muchas vueltas por todas partes con el coche. Esto se vuelve más común para todos llegando fiestas como la de Navidad. Pues justo una semana antes de Navidad, con las calles del centro atiborradas de gente, dejé el coche en un lugar donde había otros muchos tantos y me fui a hacer mandados y a dar la Feliz Navidad. 


Regresando al coche, me habían quitado la placa. Me vinieron a decir en la ventanilla de rescate que el coche estaba estacionado sobre un puente y eso está prohibidísimo. Lo que si está prohibidísimo – por peligroso - es adelantar a otro coche en un puente. Pero lo he visto.


Es el pan nuestro de cada día estacionar el coche debajo de la señal de no hacerlo. Girar a la derecha dónde no se puede. Saltarse semáforos en rojo. Subirse por encima del estacionamiento de la farmacia de la esquina para no tener que detenerse en la luz roja. Yo veo una infracción de tráfico cada media hora, pero no veo que le quiten las placas a nadie.


A todas las señales de tráfico de Tuxtla habría que llevarlas al psicólogo: nadie les hace caso, nadie las respeta.

Lenguaje de género
Emergencias
Idiotas
Domingo de mercado
Humor griego
Cosas del idioma
Maratón
​ Café
​Apóstrofos