Una noche de ópera

|

En Breve por James R. Portoraro


La ópera es el género musical más alto y complicado que existe. Se reunen en una noche única un tenor y una soprano excepcionales acompañados de barítonos, mezzosopranos y coros. Con ellos una buena orquesta, ingeniosa escenografía e imaginativo vestuario. 


La ópera no es un género fácil. Debe ser estudiada, leída y escuchada muchas veces. Hay que conocer la trama y su desenlace antes de que empiece la obra. Se enfrenta uno a una composición del siglo XIX cantada en italiano poético que puede que tenga lugar en Japón o en Escocia. 


Todo es más grande en la ópera: el amor es más pasional y la muerte es más trágica. Es el absurdo llevado a lo sublime dónde existe una finísima línea entre lo maravilloso y lo ridículo. Hay que deleitarse con los sentidos del alma. 


Obligatorio es tener siempre en cuenta que nada de lo que cantan se llaman canciones porque es un insulto. 


La canción se inventó para ser olvidada en poco tiempo. La palabra correcta es aria que, mucho después que haya terminado la representación, seguirá deambulando en nuestra mente y provocará una lágrima. 



El barroco
Entrevista sobre Los pasos del héroe
El acoso releído
Títeres y Cabezas
El cambio que viene
Cuando conocí a un oportunista gobernador de Chiapas