La Feria que ya no es

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Por Paola Martínez


Referente a la Feria en Tapachula, lo que sí se debe reconocer es que la feria, la majestuosa feria de años anteriores ya no es, y este año es una clara muestra. 


Ya no existe aquella magia de la antigua Feria Internacional de Tapachula, que imponía, que era ilusión visitarla, que se esperaba con ansias, donde las filas eran enormes; pues ya no. 


Aunado a los estragos económicos que hoy sufren las familias, ponen primero una entrada de 70 pesos, y aún poniéndola a 35, para una familia de tres o cuatro miembros ya resulta un gasto pesaroso; sin contar los juegos, el antojito o el recuerdo. 


No todos los palenques han estado a reventar, así sean “grandes figuras artísticas”. Y aunque se quiera contrarrestar el tema de inseguridad, sé de un caso donde asaltaron a una persona, que iba con su esposa, le quitaron su cartera, dentro de la feria. Sí, dentro de la feria. 


No se trata de “desprestigiar”, la inseguridad es un tema real y cada vez más agudizado. Que, incluso, ha llegado a modificar la vida cotidiana de algunas personas.


Simplemente, para la mala fortuna de la Perla del Soconusco, se ha conjuntado una serie de factores que han llevado a la Feria de Tapachula a su detrimento, que deriva en un descontento social generalizado.


Lo lamentable es que la poca afluencia seguirá “golpeando” en el circulante, en los pequeños locales, que antes veían en esta feria una oportunidad, que hoy de a poco se va extinguiendo.

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