​El cine Alameda fue en Tuxtla un centro de la vida social

|

E N F O Q U E

Por Julio Serrano Castillejos


El cine Alameda de Tuxtla Gutiérrez en donde muchos de los actuales matrimonios de esta zona iniciaron ahí su noviazgo fue para mi cultura cinematográfica toda una escuela y parte muy importante de mi vida de niño, de adolescente y de joven, pues como el dueño don Federico Serrano Castro, para los familiares y amigos, don Fredy, era hermano de mi padre, mis ingresos a ese lugar de diversión al ser gratuitos me dieron la oportunidad de hacer una acervo cultural en el citado ramo, del cual pude haber vivido de no haber tenido la oportunidad de estudiar la carrera de leyes en la Universidad Nacional Autónoma de México, como comentarista de ese espectáculo en alguna revista o periódico. 


Hubo semanas en que veía yo dos películas por día, pues entraba también de “gorra” café al Vistarama Tuxtla y al Rex. Mis primos hermanos Serrano Figueroa, encabezados en una época por Federico Emilio, organizaron en coordinación con el periodista Enrique Vidal, las reseñas cinematográficas en el cine Alameda. 


El momento era el más apropiado para ese tipo de festivales, pues el gobierno sabinista desplegaba alegría, efusividad y derroche de dinero. Aprovechando la cultura cinematográfica adquirida en la citada sala de espectáculos le di rienda suelta a mis comentarios periodísticos. 


Publiqué una serie de artículos diariamente para recordarle al público tuxtleco los años dorados de la cinematografía nacional, para ir calentando el ambiente de la reseña ya próxima. 


En mis añoranzas hablaba no sólo de series ya históricas como la de “Los tres García” con Pedro Infante, Victor Manuel Mendoza, Abel Salazar y la inolvidable abuelita doña Sara García y su secuela “Vuelven los García” y “Pepe el Toro” con mi pariente Amanda del Llano Serrano sino además me extasiaba en rememorar a artistas consagrados como Mapy Cortés, Joaquín Pardavé, Gloria Marín, Elsa Aguirre, Fernando Soler, Blanca Estela Pavón, Pedro Armendáriz, María Félix, Dolores del Río y otros, proporcionando datos y anécdotas importantes alrededor de la vida de ellos. 


Era mención obligada la de películas como “Una familia de tantas”, “Ay que tiempos señor don Simón” y “Azahares para tu boda” en donde me enamoré de las singulares actuaciones de Marga López y de su atractiva personalidad. 


Mis notas publicadas en el periódico “La República en Chiapas” del cual fui director general, las ilustré con fotos publicadas por García Riera en su Historia Documental del Cine Mexicano. 


Los escritos periodísticos, de esa manera, iban acompañados de muy buen material gráfico, de anécdotas y sobre todo, hablaba de las películas a estrenarse en la reseña cinematográfica, preparando así anímicamente al público para lo que fue a la postre un sonado éxito, adminiculado con la presencia de doña Margarita López Portillo, hermana del presidente de México y directora de Radio, Televisión y Cinematografía. 


En la noche de la clausura de dicha reseña los organizadores, por conducto del gobernador Juan Sabines Gutiérrez y la actriz Aurora Clavel, me hicieron entrega del trofeo Reseña Cinematográfica. 


En la casa de mi prima María de Lourdes Serrano de Ibarra, se sirvió una cena de gala con la asistencia del citado gobernador, de doña Margarita López Portillo, de Ignacio López Tarso, de Rosa Gloria Chagoyán, que no era aún la notabilidad que llegó a ser, y otras personalidades. 


En esa ocasión compartí la conversación con el gobernador Sabines y el actor Ignacio López Tarso, pareciéndome éste un hombre de actitudes discretas y de una marcada sobriedad en el comer y en el beber.

​Urge rehabilitar a los ferrocarriles nacionales de México
​Las migraciones del sur se han vuelto violentas y por ello urge detenerlas
​La pena o sanción para enderezar a los corruptos
​Anécdotas que deben quedar en la memoria
La generación perdida de la UNAM
Enfoque