A Doble Espacio

|

Por Enrique García Cuéllar

Contra lo que se ha venido especulando, me informan que Manuel Velasco sí puede entrar, en el último minuto, como senador, al retirarse de su lugar quien ocupe el primer lugar en las candidaturas plurinominales. 


El cumplimiento de sus metas personales ha sido la constante en Velasco Coello, según se ha visto en este proceso electoral, donde tuvo lugar una serie de cambios al grado de dar la impresión de giros caprichosos que se salieron de la ley en más de una ocasión, pero el poder es el poder. 


La astucia política demostrada por el gobernador de Chiapas es incuestionable. Ahora surge una pregunta importante: de cumplirse su deseo de ser senador, deberá entrar en funciones el 1 de septiembre, es decir, tiene menos de dos meses para elegir a quien deberá sustituirlo por poco menos de cien días en el cargo.


El candidato natural para esa encomienda pareciera ser Fernando Castellanos, quien realizó el rudo trabajo de desinflar la candidatura de Roberto Albores Gleason y merecería esos casi cien días como premio a su esfuerzo, cuyos frutos salvaron a Chiapas de la perniciosa presencia de Albores, algo que deben agradecer los chiapanecos. 


Con toda seguridad, la mente de Velasco Coello tiene ya grabado el nombre de su posible sucesor. Falta poco menos de sesenta días para decidir y se dice que Castellanos desea volver a tomar las riendas de la comuna tuxtleca. Puede hacerlo y luego solicitar una nueva licencia, ya estamos acostumbrados a esos cambios repentinos. 


Lo interesante será ver cómo se desarrolla el rejuego del poder desde este momento hasta el 8 de diciembre, cuando Rutilio Escandón recibirá un gobierno sin recursos económicos, endeudado y sin brújula para saber por dónde tirar.


eagarciac@outlook.com

Dos muertos en Coita, por la violencia electoral; autoridades callan
Actos violentos en jornada electoral de Chiapas impiden contabilizar total de actas