A Doble Espacio

|

Por Enrique García Cuéllar

Tuxtla Gutiérrez ha ganado con el triunfo de Carlos Morales Vázquez, político íntegro que habrá de dar los mejores resultados al frente de la comuna capitalina.


Su nombre es garantía de trabajo y honradez. La confianza depositada en quien ha demostrado tener una auténtica vocación de servicio, abre nuevas y elevadas expectativas en muchos tuxtlecos, quienes le expresaron con amplitud numerosa su apoyo en las urnas. 


Carlos Morales pertenece a una estirpe de servidores públicos identificados con el compromiso de servicio y eficiencia, raro binomio en una sociedad muy inclinada a resistir la indiferencia y la rapacidad. 


Se abre un nuevo horizonte para la capital de Chiapas, ciudad lastimada por la indolencia y la frivolidad, aunque es necesario apuntar que el actual munícipe, Carlos Molano, se ha conducido con austeridad y discreción, cualidades que podrían recuperar en tiempo récord algún trecho en el ejercicio político municipal. 


La llegada de Carlos Morales a la conducción del destino de la vida común de los tuxtlecos aporta un aire nuevo, de fundada esperanza en la recuperación de la ciudad, aunque tendrá que remar con una corriente adversa heredada de varios trienios de indiferencia. 


Eso se nota en dos puntos fundamentales: el SMAPA y el deterioro de las calles. Es lo que más le duele a Tuxtla. 


Debe comenzar a diseñar una estrategia eficaz para que las expectativas que despertó, sean cumplidas a cabalidad.


eagarciac@outlook.com