Editorial

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Empieza una nueva etapa en la vida política y económica de México, a partir del virtual triunfo de Andrés Manuel López Obrador en los comicios del 1 de julio.


La prometida transformación es el gran reto de los tiempos actuales, porque en lo político pone fin a una era de alternancia falsa que resultó fallida para nuestro país.


En lo económico, habremos de estar atentos a la nueva forma —aún desconocida— de sustitución del modelo neoliberal que se ha seguido desde la época de Miguel de la Madrid.


Los nuevos tiempos no han sido propicios para que se desarrolle ningún país desde la visión asistencialista y paternalista.


Aunque parece ser, en el discurso, la nueva tónica de López Obrador, falta pasar a los hechos donde habrán de concretarse las palabras.


Es un avance indiscutible en la construcción de lo que algún día será auténtica democracia en este país, la participación ciudadana que se volcó en las urnas a favor del tabasqueño, sin que hubiera posibilidad de refutar o cuestionar el triunfo, aceptado por sus dos principales contendientes desde el momento en que se dieron los resultados preliminares.


Ante la nueva realidad, todos los mexicanos debemos participar activamente para que las medidas gubernamentales sean las adecuadas y la confianza depositada en Andrés Manuel López Obrador no sea traicionada, principalmente por las nuevas camarillas que se formarán en torno suyo como una nueva “mafia del poder” ostentándose como producto de la voluntad popular, lo cual es cierto, pero no sabemos todavía cómo va a ser usado ese concepto, pues es la primera vez en la historia de nuestro país en que un candidato gana en contra del sistema.


Es la primera vez, por lo mismo, que la voluntad popular es respetada, porque fue tan abrumadora que no hubo manera de desconocerla.


Esperemos que México transite hacia la democracia con más gloria que pena y que la voluntad de la mayoría, sirva para construir un mejor país, muy superior al que ahora recibirá el nuevo presidente de la república en diciembre próximo.