Jalisco Nueva Generación controla el tráfico de drogas en el AICM

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Aeropuerto

Por años, el cártel de Sinaloa controló el tráfico de drogas en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM), y actualmente lo desplazó el cártel Jalisco Nueva Generación.


Con la recaptura de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, en enero de 2016, y su extradición a Estados Unidos un año después, el cártel de Sinaloa perdió presencia en el principal aeropuerto del país a partir del debilitamiento de ese grupo delictivo por disputas internas.


De acuerdo con reportes de la Policía Federal (PF), además de cocaína, heroína, metanfetamina y kristal, principalmente, se comenzó a detectar el tráfico de fentanilo en el AICM.


Hasta el momento el gupo criminal que ha incursionado directamente en la distribución de ese opiáceo sintético, más potente que la heroína y la morfina y que se consume principalmente en Estados Unidos, es Nueva Generación, encabezado por Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.


En el sexenio de Felipe Calderón –de acuerdo con funcionarios consultados por La Jornada–, Los Zetas, los Beltrán Leyva y el cártel del Golfo operaban en el AICM, pero el control lo tenía el grupo de Sinaloa, con Ismael El Mayo Zambada al frente.


Cada una de esas organizaciones criminales tenía sus acuerdos con personal del recinto, empleados de aerolíneas y cuerpos de seguridad, y aunque todavía operan, sus embarques han disminuido.


No obstante, con la expansión de El Mencho, junto con su brazo financiero, Los Cuinis, Jalisco Nueva Generación es el controlador de drogas sintéticas.


Tanto la Procuraduría General de la República (PGR) como la PF mantienen abiertas investigaciones por la red que opera en la terminal aérea capitalina.


Pesquisas refieren que el principal problema radica en el área de aduana, por donde entran grandes cantidades de droga; sin embargo, no se tienen calculados los volúmenes.


Las autoridades también han identificado que el personal encargado de subir el equipaje al avión está relacionado con las organizaciones criminales, y son quienes marcan las maletas en las que puede ir tanto droga como dinero. A ese equipaje se le conoce como maleta negra.


Aunque el tráfico hormiga con pasajeros (conocidos como mulas) sigue operando, las autoridades consultadas refirieron que cada que detienen a uno es porque un cargamento grande acaba de entrar por la aduana; sin embargo, por la complicidad de los empleados –sobrecargos, pilotos, elementos de seguridad privada, personal de plataforma y agentes de la PF– es difícil dar esos golpes contundentes a los grupos delictivos.


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