A Doble Espacio

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Por Enrique García Cuéllar

La conclusión de la Fiscalía General del Estado tomó por sorpresa a todo el mundo. Llegó a la conclusión inesperada de que los ciclistas, el polaco y el alemán, fueron asesinados. Y así lo anunció, para tranquilidad de los interesados y de la sociedad en general.

Hubo una minuciosa línea de investigación que llevó, como hilo conductor, a tan sorprendente descubrimiento, a pesar de que uno había sido decapitado, nadie imaginaba un asesinato, supongo.
Luego nos informa que sospecha que hubo un posible asalto. 

Mientras tanto, asociaciones de ciclistas del país organizan una caravana para exigir seguridad en los caminos de México, que ha cobrado repentinamente una reputación, —mala, pero reputación al fin— de país de “aventura”, donde Chiapas destaca con su lema “¡Chiapasiónate!”.
Pasaron 21 días para que la Fiscalía nos informara que se trató de dos asesinatos. No van a dar con los culpables, a menos que encuentren los ya famosos chivos expiatorios, para lo cual cuentan con rebaños enteros.
Nuevamente el peligro, la impunidad, la injusticia y el desinterés de las autoridades, dejan al ciudadano al aire, sin manera de defenderse, a menos que sea por iniciativa propia, lo cual contradice el principio legal de que la justicia es monopolio del Estado. 

Tal parece que la injusticia es la que se ha vuelto monopolio en esta entidad, donde hay muchísimos atractivos turísticos, incluido el turismo “de aventura” con alto riesgo, sin asomo de justicia por ninguna parte. 


eagarciac@outlook.com


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