Yerros

Yerros

Por Catón / Ambos formaron una sociedad para cazar pieles rojas, pues el gobernador del territorio ofrecía un dólar por cada cabellera de indio. Se internaron, pues, en tierra de salvajes. Cierta mañana McCock despertó en el campamento y se dio cuenta, horrorizado, de que algo así como 20 mil apaches habían formado un círculo en torno de ellos y los miraban con fiereza esgrimiendo sus rifles, sus lanzas y sus flechas.